Escuelas de la provincia de Buenos Aires estuvieron sin clases a raíz de las bajas temperaturas y la falta de calefacción en las aulas. En algunos colegios la suspensión es total mientras que en otros optaron por acortar la cursada en horarios más fríos. Muchos otros colegios no sufren solo problemas de calefacción, sino que tienen poca agua, hay problemas con cloacas y hasta algunas se caen a pedazos. Además, hay aulas con falta de iluminación por lo que, cuando las clases se dan muy temprano, los chicos no ven nada ya que todavía está oscuro. Esta precariedad edilicia y de confort en las escuelas tiene un impacto negativo directo sobre la salud y el rendimiento de los niños y de los maestros.
Ante esta situación Argentina Green Building Council (AGBC), ONG líder a nivel regional en el desarrollo y gestión de estrategias que buscan acelerar la sustentabilidad y fomentar la transformación en el sector de la construcción del país, ha desarrollado una serie de observaciones, centrándose en cuatro características de calidad ambiental interior: acústica, calidad de aire, confort térmico e iluminación. “Estas características deberían ser consideradas por los responsables de las escuelas y tomadores de decisiones, así como por parte de constructores y gerentes de mantenimiento de las instalaciones, para entender cómo el diseño y funcionamiento afectan a la salud de los estudiantes y, a su vez, su rendimiento académico. Al combinar la salud, bienestar y operación de baja emisión de carbono, podemos asegurarnos que los estudiantes pasen sus días dentro de edificios educativos verdaderamente verdes“, comenta Guillermo Simón Padros, CEO de Argentina Green Building Council.