El uso de materiales y sistemas constructivos saludables es un aspecto fundamental al momento de proyectar una obra nueva o una remodelación. Su importancia radica, básicamente, en tres cuestiones:
1-La influencia directa de los materiales en la calidad de aire interior, especialmente si tenemos en cuenta que, en promedio, las personas pasan el 80% del tiempo dentro de edificaciones.
2-La propia seguridad de los profesionales que manipulan los materiales y los sistemas constructivos durante el proceso de edificación.
3-El impacto medioambiental y la conservación de los recursos naturales, que representan hoy un aspecto apremiante y una urgencia a resolver para el planeta y el futuro de las especies que lo habitan.
Ahora bien, ¿cómo podemos identificar o diferenciar los materiales saludables de los que no lo son, para garantizar condiciones habitacionales y ambientales óptimas? Básicamente, asegurándonos de utilizar aquellos que cuenten con sellos, etiquetas y certificaciones reconocidas internacionalmente.
En esta ocasión hablaremos de dos certificados muy importantes que deberán tener los materiales constructivos y que nos ayudarán a diferenciarlos de aquellos no cumplen con las exigencias actuales en términos de construcción sostenible: el certificado IBR y la certificación LEED.
Certificado IBR
El certificado IBR es otorgado por el prestigioso Institut für Baubiologie de Rosenheim de Alemania. Lo que hacen es analizar y garantizar la ausencia de determinados contaminantes en los materiales, de manera de proteger a los usuarios contra los riesgos para la salud ya sea a través de su manipulación o en el propio entorno una vez instalados. Algunos de los contaminantes que se controlan en esta certificación son:
–Compuestos Volátiles Orgánicos o COV: productos químicos que atentan contra la calidad del aire interior..
–Radioactividad: hay materiales que contienen sustancias radiactivas naturales, y casos de radiación producida por los propios materiales de construcción en espacios cerrados, como es el gas radón.
–Biocidas: el control sobre los biocidas químicos es fundamental para evitar efectos adversos sobre la salud de las personas y el medio ambiente, ya que son muy tóxicos.
–Metales pesados: los metales pesados más tóxicos y contaminantes que analiza esta certificación para los materiales de construcción son el plomo, el cadmio y el mercurio.
Hay muchos productos a base de yeso que son libres de estos contaminantes y garantizan una altísima calidad de aire interior. Nuestras placas Knauf Aquapanel, por ejemplo, poseen el Certificado IBR, además del Certificado del Sistema Ambiental que describe su eficiencia energética, el Certificado de la Declaración Ambiental de Producto (EPD) otorgado por el Instituto de la Construcción de Edificios y Medio Ambiente (IBU), y el Certificado Blauer Engel, de otra prestigiosa institución alemana que garantiza los parámetros de respeto al medio ambiente.
Certificación LEED
El Leadership in Energy and Environmental (LEED), desarrollado por el United States Green Building Council (USGBC) es el estándar en construcción sustentable con mayor prestigio en todo el mundo. Se basa en un sistema de puntuación que mide el nivel de respeto medioambiental de los edificios, así como la salud de sus espacios.
El certificado leed se estructura en siete categorías principales:
-Sitios Sustentables (SS)
-Ahorro de Agua (WE)
-Calidad Ambiental Interior (IEG)
-Materiales y Recursos (MR)
-Energía y Atmósfera (EA)
-Diseño e Innovación (ID) /Innovación en operaciones (IO)
-Créditos Regionales Prioritarios (RPC)
Dentro de cada una de estas siete categorías hay créditos o puntos para el cumplimiento de objetivos específicos. En función de los puntos conseguidos, permite alcanzar cuatro niveles de certificación: Certificado, Plata, Oro o Platino
Los productos de Knauf contribuyen al rendimiento medio ambiental y a la calificación global de un edificio para ganar o contribuir a créditos en las herramientas de certificación de edificios verdes como LEED. También aporta créditos a otras reconocidas certificaciones como BREEAM (Reino Unido), HQE (Francia), DGNB (Alemania) y GREENSTAR (Australia).










